viernes, 24 de diciembre de 2010

Conozco bien este lugar




Conozco bien este lugar:
cada vez que lo recuerdo
de un chispazo
desaparece de los mapas,
y cuando uno se aleja en barco
todas estas casas contra el viento
se van quedando atrás, se elevan a los cielos;
“ánimo, ánimo” dicen las gaviotas,
niños, mujeres y varones, mucha gente,
como si las nubes fueran ventanas,
las gaviotas moviendo la cabeza repetían
“qué buen vasallo sería
si tuviese buen señor”,
de valles y flores, planos como una mesa;
este es el lugar donde una vez al año
revientan guatapiques,
y para mostrar cuán grande es el amor,
se dejan colgar de cabeza
hacia el mar,
aunque no todos se abrazan,
los grandes amores
duran años y años abrazados;
sólo de recordar estas cosas
uno piensa que en estos lugares
nadie ha muerto.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Contra milagro de Asís


Contra milagro de Assis


Explico algunas cosas
para que nos vayamos entendiendo,
el nudismo practicado por los ángeles
que no era el arte de contraste y sorpresa
que hoy se practica en publicidad
para sacar carcajadas de la gente,
en tiempo de aquel ilustre
caballero de la capucha
metida hasta el cuello,
era arte divino, y divino era el caballo
de aquel señor de los milagros
que a carcajadas se desnudaba
riéndose del copón de oro
y del copón de plata que hay en Roma;
aquí en el cerro cordillera,
Villagrán 148, se iba quitando la ropa,
sin vulgaridad ni música por delante,
en el camino la ropa iba dando a los pobres,
y algo más relacionado
con la poesía,
don Francisco de Assis, lo mismo que yo,
hablaba amorosamente con los pájaros:
así, lo vi un día
dándole un beso a una paloma.

Proyecto de poema: un pájaro feliz

La vez que salí lloviendo a la calle,
fue cuestión de magia:
los pájaros
que pasaban por encima de mi cabeza
iban pensando en voz alta: “aquel muchacho – aquel
que todavía no aprende a volar
-como todo pájaro sin alas -  tiene
un gran porvenir por delante: quiere
que la nueva gente que nazca
piense con los pies y la cabeza,
que el cielo y la tierra le pertenecen,
que cerrando los ojos
serán dueños y señores
de todo cuanto se ve y se toca;

pájaro de alas ya crecidas,
me siento orgulloso de este proyecto,
saco pechuga, ando en el aire,
se me va el humo a la cabeza,
no miro a nadie,
los pájaros que pasan cantando
no dejan de comentar en voz alta,
“aquel caballero del paraguas
( apuntan con el dedo) tiene poder verdadero”,
nueva tecnología de la línea blanca:
con éxito enciendo y apago mi teléfono móvil,
en pleno siglo 21 muevo los pies y avanzo.